Cuando la necesidad de expresión, le puede al orden.
Cuando la privacidad le puede al compartir.
Así nace este pequeño rincón.
Cuando en tus ansias por compartir tus palabras, te encuentras con mil ojos, que no desde la objetividad, comprueban qué es lo que tienes que decir.
Palabras que brotan desde la rabia, desde el llanto, desde la incomprensión.
Palabras que aguantas, sostienes y censuras.
Nunca pensé que tras crear varios Blogs, donde pretendí expresarme, acabaría creando uno desde el usuario que usaba cuando tenía 16 añitos.
Éste es el rincón de la mierda, donde pienso compartir todo aquello que me corroe, y donde todos esos ojos juzgones jamás me buscarán.
Aquí podré decir cómodamente y sin ser políticamente correcta lo que pienso.
Atención, spoiler: Quizás peque de negatividad, pero es que la gente es muy gilipollas.
Firmado, Gilipollas I. (YO)